sábado, 13 de junio de 2009

Ruta Costa Azul

Día 1: Nuestro viaje comienza de Domingo, bien tempranito, a eso de las 6:00 am nos vemos en el Berrón y nos decidimos a aplanar la rueda. Será un día para tirar y quitar de en medio unos 900 km.
Paramos a repostar en San Roque del Acebal, dando fe de que el frío nos había entumecido ligeramente.



Sin parar, excepto para pillar alguna vianda en alguna gasolinera y pagar peajes, llegamos al motel F1 a las afueras de Carcassonne a eso de las 18:30 h. La temperatura era ideal. Decidimos salir a dar una vuelta y catar el ambiente:



el resultado nos dejó algo mosqueados: no había ni el tato... ¿Onde se mete la gente? En el sobre, claro... No son listos estos franceses...

Decidimos cenar en el único sitio que encontramos abierto, como decía cierta canción de Sabina



Día 2: Ya teníamos en mente, pues, adaptarnos al horario "francés", por lo que al día siguiente decidimos madrugar para visitar la ciudad medieval.










Cuando nos dimos cuenta eran casi las 11:00 am y nosotros sin avanzar. Decidimos dejar pendiente el interior de la ciudad medieval de Carcassonne para la vuelta. A zurrar... Nos ponemos en ruta dirección a Sète, ya en la costa, pues nuestro objetivo era costearlo todo hasta Mónaco / Italia (ya se vería) y conocer el interior tan montañoso.

En la travesía nos encontramos con el Canal du Midi: Este canal de 240 Km navegables, se encuentra en la región francesa del Languedoc y une el rio Garona desde Toulousse con el mar Mediterráneo. Vamos que ye una zanja "coriosina" la que hubo que hacer... mucho tuvieron que tirar de pico y pala esta gente:






El paisaje era precioso, "Domaine" o dominios de viñedos muy extensos, campos llenos de amapolas, un paisaje que nos entusiasmaba:




De camino ya la temperatura empezaba a subir por momentos y, pese a todo había tiempo hasta para el humor. Eso sí las paradas eran muy cortas, pues sudábamos como en una sauna:



Ya el hambre empezaba a aparecer a eso de las 12:30. Varias señales en la carretera nos invitan a entrar en los "Chateaus" de los viñedos a prueba y degustación de un vinito con tropiezos. Nos aventuramos con uno con muy buena pinta. De nuevo, la gente huía de nosotros... Estaba todo cerrado y la gente escondida!!! Nos juramos de nuevo que no podía ser y que teníamos que adaptarnos al horario francés. Aquí no hay Jetlack, pero el cambio costaba, tú!!





Continuamos pues y pillamos una "Boulangerie" a punto de cerrar, pillamos un par de baguettes y a parar en el primer "Aire" o área de descanso que atropáramos. El calor hacía mella en nosotros, concretamente a mi me tumbaba, pues el compi con su GS y su traje Tourance estaban hechos para este tipo de situaciones.

El peinado que mi Shoei me había moldeado me duraría semanas. De hecho me miraban pensando si era una moda nueva o algo así... Estoy seguro de que, a lo largo de todo nuestro viaje, más de uno fue a su peluquero a pedirle una sesión de casco moldeador:






Bromas aparte, continuamos nuestro viaje hacia la costa, encontrando morada en un camping de 4 estrellas muy chulo, con la playa a 100 m de las tiendas a pocos km. de Agde, concretamente en Vías-Plage. Evidentemente lo primero montamos el chiringuito, luego sesión de pisci con tobogán de agua (somos como guajes oye), y luego a papear a la zona guiri landesa más cercana.









Comentaros que se iba a notar que estábamos en la costa "pantanosa" y que abarcaría hasta poco antes de Marsella, pues había una marabunta de mosquitos torpederos antitanque que nos asaltaban y había que andar con ojo...

Día 3: Era el primer día que nos levantábamos a las 7:00 am. Esta vez no se iban a librar de nosotros. A las 9:00 ya estábamos de ruta hacia el primer sitio donde pudiéramos desayunar:



No hay muchas fotos en ruta hacia Toulón en este día, pues el calor hacía mella en nosotros y cualquier esfuerzo extra nos mataba. Nuestra determinación para no circular sin chaqueta / pantalón adecuados para la moto era total!! Cualquier sombra era buena para hacer una paradina y renovar líquidos...



Cuando llegamos a Marsella, ciertamente he de decir que mis expectativas sobre la ciudad eran mayores de lo que a plena vista era una ciudad colapsada, industrial y ligeramente caótica en lo que a tráfico se refiere. Hicimos una parada en el punto en el que se juntan puerto nuevo (enorme por cierto) y el puerto viejo. Ambos estaban engalanados de edificios en piedra impresionantes, en función de su época de construcción.









Al fondo el puerto viejo y un edificio institucional nomedigasqué en reparación. Las fotos no son ni por "asomo" representativas de las magníficas vistas del lugar, pero sin fotógrafo profesional se hace lo que se puede:



Ya en Toulón y después de un día abrasador, tráfico por todas partes, tanto en ciudad como en carretera, unas velocidades que no permitían avanzar al ritmo deseado, decidimos parar a tomar un refrigerio y acercarnos a la oficina de turismo de esta ciudad.





Finalmente decidimos acampar en un camping de Carqueraine, una zona tranquila y muy "coriosina":







Día 4: Al día siguiente, tiramos camino de Saint Tropez. La cosa cambiaba, el tráfico a peor, el calor a más, pero el paisaje cada vez más y más cuidado, menos mosquis y la vista se regodeaba en todo tipo de lujos, puertos, vistas, etc.

















El puerto de Saint Tropez era realmente impresionante, pequeño pero lujoso, muy arreglado y repleto de gente variopinta.













Ala, a refrigerar:



Os contaré una pequeña anécdota que, aun a riesgo de ser tildada de soez, me arriesgo a comentar. Esto es buenísimo, tenía que contener mi risa... Al loro con la froilan rubia del medio de la foto y su "secreto reclamo" que en numerosas ocasiones hacía con cierto juego de piernas. Dios, cada vez que me acuerdo me dan escalofríos... No sabía que el cuerpo humano puede generar tanto vello. Lástima de que mi retraso en encender la máquina de instantáneas no captara el momento culmen:



Los refrigerios nos sentaban muy bien, como podéis comprobar, aunque eso sí duraban poco, por lo que debían ser frecuentes:



Pronto nos acostumbraríamos a los barcos, coches, casas, mansiones y demás lujos que estábamos contemplando. Los que no se acostumbraban eran nuestros bolsillos... Un par de cafés frapé 12 €!!!!



De nuevo nos llamaban la atención los yates amarrados con mayordomo a la espera de la vuelta de su amo, que estaría haciendo escala:





Eso sí, durante toda el viaje por la costa, el volumen de motos era bestial, al igual que la disparidad de las mismas. Una de ellas es ésta: la "muerte grandiosa"... No si es que, hay cada flipao...



Día 5: Al día siguiente retiramos los bártulos y nos dirigimos a un camping de Antibes que me recomendó un compi del curro. Me sorprendió un hotel consistente en 3 edificios, geométricamente dispuestos para imitar el coliseo romano... Ac*j*nante, cada ático con su terraza, im-im-prezionante...

Lamento la foto, en marcha no se pudo hacer nada mejor ese día



El camping no podía estar mejor. Estaba estratégicamente situado en Niza, cerca de Mónaco, Cannes, etc. Decidimos por tanto acampar en... Un momento, -nos dijimos- "oye tron, y si miramos la posibilidad de alquilar una caravana fija con su habitación, bañin y demás", a modo de estación base?. Nos dijimos que seguro que era prohibitivo... Pero claro, hablar de 35 € al día sin desmontar bártulos, agachase y alisar el terreno, sumado al calor que llevábamos acumulado, nos hizo decantarnos por el MobileHome (así lo llamaban comercialmente). En total, eran 70 lereles al día, con depósito de otros 100 €. Mereció la pena al día siguiente.



Ala, a descargar monturas, ducharse e ir a mover por ahí...



Rutear sin equipaje, ganando tiempo al no tener que desmontar tienda y recoger bártulo alguno, nos dio la vida y nos encaminamos hacia Mónaco.





Quedaba patente el hermanamiento (no sé si histórico, comercial o ambos) entre galos y yanquis, tanto en banderines espetados por edificios, nombres de calles, casinos, etc.



Evitando cualquier tipo de autovía /autopista, empezamos a subir el análogo a nuestro "Naranco" en la ciudad de Niza, tras circular unos km por túneles bajo la ciudad:





Para que iba a quitar el casco... Es que uno cansaba, tú!!



Desde la subida, teníamos unas vistas increíbles de la pequeña península en la que se encontraba la villa de Saint Jean Cap Ferrat:





Poco antes de llegar a Cap d'Ail:



Poco antes de llegar a Mónaco, los transatlánticos, ya apuntaban al jaleo. No obstante en la carretera se repetían las señales que ponían "Meeting Point", indicando que estaba cerca el punto de encuentro organizado por la FIA para el GP de F1 de Monaco'09, oxease, no había manera de perderse.



Pronto se hizo visible el castillo donde vive la realeza del principado:



Nada más llegar a Mónaco, la parte inferior de la ciudad estaba cortada al tráfico, el estacionamiento solo estaba permitido a las motocicletas, así como la circulación (estos entienden bien lo de que las motos "crean" espacio). Aparcamos en la parte superior de la ciudad y a la sombra, que no es poco. El aparcamiento escaseaba, debido a la gran concentración de motos existentes



Nos pusimos a patear la parte accesible y gratuita de la ciudad. También lo tienen todo bien chapado para que no puedas ver ni colarte a ver los coches circular por el circuito urbano.







De camino hacia la parte inferior -el circuito-, topamos con un concesionario Ferrari / Maserati. Bah, coches de cuatro perres, no penséis que es para tanto. Esti debía tener fundidas las bombillas del lado derecho, :P:











Incluso los tenían de ocasión... Puseme a mirar si llevaba perres bastantes encima, pero faltabanme unos 199.990 lereles para pillar el barato:



De repente, todo el mundo estaba comiendo bocatas por doquier a la hora del vermút. No hay quien los entienda. Las calles estaban repletas de sitios para bocatear y beber algo, aunque no muy barato precisamente.



Por acceder a ver los entrenamientos libres que se estaban celebrando, teníamos que pagar 70€. Para ver la clasificación de sábado, ésta rondaba entre los 200€ y 250€, pagando más de 400€ por poder ver la carrera de Domingo. Los precios son algo distintos en función de las zonas desde la que quieras ver la carrera.





Jejeje, se les coló tapar una rendija... Desde aquí pudimos grabar este pequeño video. (Que conste que gritaba "forza, forza" para no parecer la oveja negra, pues todo Mónaco era Ferrari):



Antes de abandonar Monte Carlo, grabamos un pequeño video con las vistas y "sonido" de la ciudad... (Disculpad la última parte del video, es que se me puso una cara de agente de la autoridad, que me apetecía pedirles la documentación a los coches que pasaban)



Una pequeña parada para volver a refrigerar el asunto, nos permitió tomar alguna instantánea que seguramente no reflejará el bello paisaje. Esta vez traje bañador y estuve sin dormirme, alerta por si el elemento de la cámara me sacaba de nuevo una foto en gallumbos...







Dejamos Mónaco atrás y tiramos en dirección a Mentón, la ultima pequeña ciudad francesa fronteriza que dista 3 km de Italia. Desde ella, tras un copioso refrigerio, subiremos en dirección Castillón.



Algunas vistas eran sorprendentes.







Antiguos bunkers de la II guerra mundial, reflejan lo idóneo de su ubicación en el dominio del valle hasta el mar





Fue entonces cuando nos cercioramos de porque la autopista de la zona tenía fama de tener peajes caros: era el unico medio de comunicación rápido y llano prácticamente suspendida en el aire de continuo:





En la parte izquierda de la fotografía siguiente se haya la frontera con Italia:



Decidimos recoger pronto, ducha y salida nocturna (comedida, eso sí). Irnos hasta antibes, nos llevaría una hora y media, con lo cual no quedaba mucho tiempo que perder.

Día 6: El día se presentaba caluroso. Buen día para irnos a las alturas a refrescar.

Nuestro primer destino fue coronar el Col de Turiní, por lo que nos dirigimos hacia Moulinet. La carretera presentaba buen firme, excepto algún que otro tramo, y la ruta ya apuntaba a que no iva a ser escasa en curvas:





A lo largo del día, pudimos divisar varios bunkers de la II guerra mundial:



Cual sería nuestra sorpresa cuando faltando 10 km para llegar al Col d'Turini, la carretera está cortada por obras para evitar desprendimientos... Resulta que llevaba cortada más de 8 meses, como pudimos saber más tarde. Esto nos obligo a hacer unos 60 km por autéticas calellas. Doy fé de que el piñón de la primera y el de la segunda son resistentes:





Tras el desvío para llegar Col d'Turiní, paramos a comer el bocata y piscolabis a la sombra en este pueblecito en Moulinet. Resulta que durante la guerra, el pueblo resultó ser fuente de tropas, contando hasta cuatro miembros caidos de una misma familia:













Evidentemente, la tripa llena, la gratificante sombra y el cansancio, me permitian ausentarme de vez en cuando...



Tras la siesta, de nuevo emprendimos la subida y, sorpresa,... más "laciets". Que guapo!!!





Al fin llegamos y coronamos la Col d'Turini:



Como os comentaba, de subida hacia el Col d'Turini, encontramos numerosas "laciets" o curvas de 180º en pendiente (podeis echarle un vistazo pinchando aquí), eso si la carretera para nosotros. Tanto es así que os de lo relajado que iba, tomé alguna que otra curva "indebidamente". No me lo tengais en cuenta, se que está mal, pero hacía mucha caló!!:



Sin mucho tiempo, nos encaminamos hacia Utelle, concretamente buscábamos el Col de la Madonna de Utielle. De camino, sacamos alguna instantánea más. "Curvas, curvas y más curvas, toma curso acelerao!!" -pensaba yo para mis adentros-:







Un pequeño gran puente antes de llegar a nuestro destino, nos sorprendió gratamente por su belleza, altura y estrechez, entre otras...







Pudimos refrescar cuerpo con unos maravillosos 16ºC y el alma desde las vistas en el Col de la Madonna, en Utelle:







Los Alpes coronaban el horizonte:



Un tríptico dibujado en piedra bajo el monumento de la foto anterior, explica las vistas, pueblos y ubicaciones próximas:





En esta foto casi podeis apreciar las carreteras por las que hemos llegado... Un verdadero garabato hecho por un nene de 2 años sobre la montaña:







De vuelta, empezamos a bajar en dirección a Antibes. Como no podía ser de otra forma, más "laciets":





De regreso a nuestra "mobilehome" en el camping de Antibes (Niza), nos preparamos para salir a mover. La batería estaba baja, pero podían más las ganas de conocer...









Aquí el menda ubicando la situación exacta de las fotos anteriores:



Este mozo me cayó bien, y tocaba mejor...



Antes de retirar, visitamos una exposición con cosinas muy "coriosas":



Incluso miramos a ver si comprábamos algún que otro barquín, de los baratos eso si, no queríamos gastar más de 6 millones de €, que el fin de mes es duro:





Día 7: Día de descanso para visitar Cannes a lo guiri. Desde siempre la ciudad me ha llamado la atención, no obstante he comprobado que es mejor de lo que imaginaba. Desde luego hay que visitarla con el festival, pues es cuando entra en ebullición y está realmente esplendorosa.

Nada más llegamos a la ciudad, es toda una odisea aparcar nuestras motos, pues las calles están desbordadas. Incluso nos quitan el sitio las minimarcelinos que por allí rondaban...



Me llamó especialmente la atención este viejo edificio cerca del castillo, decorado con todo lujo de detalles. Como siempre la camara no hace honor a la realidad, pero algo es algo:





De camino al puerto viejo, nos decidimos a pillar una guagua para recorrer la ciudad. Mientras esperamos, más de lo mismo que en Mónaco, lujo, barcos de ensueño, ferraris, bertones, etc... Ah, y incluso un pajero!!!! (eso va por todos los que os meteis con el nombre de mi apreciada lata 4x4):







Mientras seguimos esperando a la guagua, chiscamos fotos como medida antiestrés:





Ya montados en la guagua, zurramos alguna fotuca y algún que otro video:





Alguno que me hace la competencia con el nick del foro de ASOMO, que se le va a hacer... Mira que son envidiosos:





Este es el hotel en el que se alojan las estrellas. En el momento en el que pasabamos nos debían de estar esperando, no obstante decidimos jugar el despiste, seguir visitando la ciudad y escaquearnos de los autógrafos... Es que esto de la fama es un asco, tú!







Al lado del casino, el lugar (Palm Beach) donde se recepciona publicamente a los famosos antes de los pases y donde se les acribilla a fotos:







Esta zona era antaño fortín del personalidades estadounidenses, de ahí que tanto la zona como los nombres de las calles sean lugares y personajes de yankilandia.

Desde el castillo, elevado sobre la ciudad unas decenas de metros, había unas vistas espectaculares de la ciudad:











Esta es la crónica de las vistas comentada por el reportero más dicharachero (no si es que...):



El cámara no me hacia ni puñetero caso... Este Fransuás a sacar a las chatis que por allí deambulaban. No si es que...



Bajamos al casco antiguo contiguo a la fortificación anterior: me recordaba a ciertas calles de Donostia.



Día 8: Recibo una llamada que me indica que un familiar está bastante grave en el hospital en Asturias. Toca por tanto replanificar la vuelta. Decidimos tirar por autopista hasta Aix-en-Provence y luego irnos por el interior hasta la costa cantábrica, concretamente en Bayona: no podíamos haber planificado una ruta mejor, fue preciosa. Por lo menos lo uno compensa lo otro. La ruta fue la siguiente: Antibes - Aix-en-Providence (por autopista) - La Sorgue - Nimes - Ganges - Le Vigan - Millau - Albi -> A dormir en el F1 más cercano.

Salimos a las 9 de nuestro campamento base y nos disponemos a quitar km de en medio vía autopista: mi rueda trasera estaba quedándose sin dibujo, por lo que empecé a calcular el tiempo de descuento hasta Asturias. Gratamente me sorprendió que aguantó perfectamente hasta casa (otra cosa más que se aprende: hasta donde se puede apurar una rueda y hasta donde no).



Para aquellos que me habeis preguntado que tal están estas caravanas, os muestro unas fotitos por si decidís hacer lo mismo: merece la pena:







En la región de L'Arzac, hicimos una paradita técnica y nos llamo la atención este pequeño pueblecito (no recordamos el nombre) con un arbol seco totalmente tallado e idolatrado cual Tomtem indio. Desconocemos el origen del mismo, nos lo anotamos como deberes pendientes para la próxima vez que paremos por allí:











Encontramos a algunos fierros en este pueblecito muy majos: no se les entendía ni papa, pero eran majos:





Algunas instantáneas en La Sorgue:









Continuamos nuestro camino hacia Albi, donde hacemos noche en un motel F1 y decidimos irnos pronto a dormir: el calor había hecho mella en nosotros, pero parecia que ya se notaba que nos alejábamos de la costa y que el calor bajaba lo suficiente.

Día 9: Nuestra ruta hoy sería Albi - Auch - Mont d'Marsan - Bayona. Bien tempranito decidimos visitar Albi, im-pre-sio-nan-te lo que nos encontrábamos... no nos lo esperábamos:







Su catedral de ladrillo cocido, espectacular de bonita... y grande:











No podía estar más cuidada, engalanada de todo tipo de lujos artísticos:







Tiramos millas hacia Bayona por la ruta anteriormente indicada. De este día no tenemos fotos, debido en parte al cansancio y en parte a que el tiempo apremiaba. No obstante la ruta, el día y determinados tramos de carretera eran espectaculares.

Ya en Bayonna, hotel, ducha y a darnos una vueltecita... Mi compi no conocía Bayona, por lo que un par de rules por la ciudad en moto y en bus gratuito, unas cervezas, y una cena de lujo en cierto Italiano colindante con el rio y que está en la parte inferior de la foto siguiente remataron una jornada estupenda:







Día 10: Como no podía ser de otra forma, el agua iba a ser fiel compañera a lo largo de nuestro retorno hasta bien pasado Santander.



Decidimos pararnos a comer en el puerto de Comillas, degustar un menú que no estubo tan bien (algo malo tiene que tener un viajecito no). Tras comer, nos damos un rule por el pueblecito y sacamos las fotos de despedida de rigor, del cual yo muestro una.



Finalmente, nos dirigimos a Gijón, donde me estaba esperando Ruben de RAPE, con una fantástica oferta que no pude rechazar y que conllevó el cambio de sendas gomas.

Un viaje inolvidable...